Yo no soy culpable
y tampoco ella lo es;
Señor, tú me hiciste hombre,
tú la hiciste mujer,
tú eres el culpable por darle
esa belleza tan cruel.
El amor no es un pecado
amar, ésa es tu ley;
amar como la amo
¿a quién puede ofender?.
“Amaos los unos a los otros”
dijiste, mi Señor, alguna vez
y yo la estoy amando
de una manera pura y fiel.
Yo no soy culpable,
tampoco ella lo es,
y a los ojos del mundo este amor
no se puede comprender.
Señor, tú eres el culpable,
tú que nos hiciste hombre y mujer,
¿acaso no es mayor pecado
no amarla, así como ella es?,
¿acaso no es una ofensa
despreciar el agua que se ha de beber?
entonces ¿cuál es mi culpa?
Dime Dios mío ¿cuál es?
si al amarla, Señor, como la amo
yo cumplo con tu ley.
Perdóname, Dios mío,
yo no soy culpable, y ella,
tampoco lo es;
tú tienes la culpa por darle
esa belleza tan cruel,
que hasta tus ángeles la amarían
si pudieran hombres ser.
(12 de diciembre de 1.993)
Ha pasado un ángel
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Ἑρμῆς ἐπεισελήλυθε...
Vemos en el LSJ que se usa esta expresión (Plu.2.502f.) cuando una
conversación cesa de repente y se hace un completo silencio.
U...
Hace 12 años
3 comentarios:
q disyuntiva my friend! Tenes razón, amala como es porque ella no puede ser otra.
Besos
Gracias Arte por pasar de nuevo. Besos
Muy buen poema. Me gusta el tema del amor como mandato y lo que ello implica. Ademas de la "queja" a Dios.
Buen planteo, muy lirico.
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